miércoles, 20 de mayo de 2009

UNA CLASE MEDIA ALEJADA DEL KIRCHNERISMO



Cualquiera de nosotros que se tome la leve molestia de analizar la situación económica que atraviesa la gente de clase media, advertirá, en el mayor de los casos, una notable mejoría en comparación a la década anterior.

Esto, sin dudas, y a pesar de que algunos sigan empecinados en hablar de “viento de cola”, es una consecuencia directa de las políticas del gobierno. También reconozco, que con esfuerzo, con dedicación, con más desarrollo, y con mucha más voluntad, se podría estar aún mejor. Ahora bien, nadie que realice este ejercicio puede negar que la clase media ha sido visiblemente beneficiada en estos años, o en otras palabras como diría Alfonsin, “gordito, a vos no te va a tan mal”. Con todo esto digo: auto nuevo, trabajo, vacaciones, mejor sueldo, casita nueva, pilcha, y bastante seguido una salidita con la flia. y/o amigos.

No obstante, esta virtud del gobierno, no se traduce en votos, ni mucho menos, en imagen positiva de cara a las próximas elecciones. Lo que algunos transitan, no se corresponde necesariamente con lo que votan. Reitero aclaración diciendo que siempre hablo de generalidades, dejando de lado casos como el mío, entre otros.

La clase media históricamente ha servido de instrumento que defiende los intereses circunstanciales de los estratos altos. No comprendo bien a que obedece esta situación, pero intuyo que se ve notablemente condicionada por los medios de comunicación, por la frivolidad, o por las “ganas de -en muchos casos- ostentar” que guardan en relación a los ricos. Tarde, siempre tarde, se dan cuenta de que el sueño del “deme dos” y del “yo puedo” al cabo no es más que una fantasía coyuntural que termina pagando caro todo el pueblo argentino.

Pero bien, no nos desviemos.

Decía, que el gobierno no logra entrar en los sectores medios, como tan bien ha sabido hacer (mal que nos pese) el merchandising publicitario con “participación política” que nos ofrecen los empresarios Mauricio y Francisco (disculpen, pero no puedo caer tan bajo de llamar partido a ese packaging carente de ideologías al que solo le falta Ronald Mc Dollar quejándose de la inseguridad para dejar de rozar lo nocivo y convertirse directamente en genocidio mercantil).

Sin perjuicio de esta distancia con la clase media, ha sabido en su momento generar el consenso que hoy con nostalgia se busca, cuando allí por 2003 veíamos a un Kirchner con alta aceptación social y por sobre todas las cosas, respetado por la opinión pública.

Es cierto que no puedes buscarse causales de este alejamiento unicamente en el gobierno, sino que, como he dicho, hay aristas en esto que vienen de larga data y que florecen sobre todo cuando a la clase media comienza a irle mejor. Dicho de otro modo, es cuando a los estratos medios mejor les va, cuando más conservadores se tornan. A modo de crítica, puede atribuirse al gobierno la inacción o la falta de herramientas para que esto no suceda. Es discutible si hubiese ayudado una reforma tributaria, o un mejor acceso a créditos, o cualquier otra medida que impacte de lleno en el bolsillo del comerciante, del empresario de una pyme, del que trabaja en relación de dependencia, etc. De todos modos, se han puesto en práctica otras que no han logrado paliar el descontento de estos sectores sociales.

Por mi parte, a la luz de los hechos, entiendo que el clase media no puede reconocer jamás su crecimiento económico como una virtud del modelo productivo, pero en cambio, puede con mucha facilidad boicotearlo cuando este lo beneficia, o defender el modelo que hace crecer a otros en desmedro de su bolsillo.

Es cuando las papas queman cuando retorna al lugar del que nunca debió haberse ido, y se alinea con las clases populares para exigir que el estado se asome. Algo parecido, sucedió en el 2003.

Alguna vez he dicho que son la “clase mierda” y a medida que observo la mutación de sus ideas en paralelo a la mejoría en sus bolsillos, viendo como se agarran en todo de su “sentido común derechizado” éste concepto lo voy reavivando poco a poco. No obstante, me contengo y la vanagloreo cuando recuerdo los tan ricos episodios que ha sabido cunducir a lo largo de la historia.

Ya no se que más escribir realmente, creo que esto lo saben todos los que leen el blog, pero siempre es bueno tenerlo presente para no correr el riesgo de subirse a la ola de veletas que a diario nos bombardea, sino más bien, seguir luchando para construír una clase media con conciencia social y lograr así abulonarla al lugar que pertenece.


Sin más, gracias.

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