lunes, 22 de junio de 2009

EL RIESGO DE VOLVER AL PASADO

Hay cosas que debo escribir hoy. No porque tenga la obligación de hacerlo, ni tampoco por ustedes (mentira), sinó porque de no escribirlas correría el riesgo de olvidarlas. Por esta cabeza de 22 años, pasan algunas cosas más que "ideas". Bien, aclarado ésto, empiezo.


Quiero explicitar algunas aristas neoliberales, desde un posición más pasional que técnica (no soy economista), es decir, sin datos, sin palabrotas, sin axiomas. Solo escribo para pasar en limpio una charla rica - birra aún más rica mediante - con un amigo, donde tocamos muchos temas interesantes, que no quiero que queden fuera de este blog.


En una semana votamos, y hay dos modelos visibles de país. El oficial, del cual ya hemos hablado hasta el hartazgo y seguiremos apoyando (entiendase: defender y criticar constructivamente) y el neoliberal. No hay grises, esto es así, por más maquillaje amarillo que se le intente poner, las variantes reales son estas.


Lo peligroso no es la falta de ideas que tiene el neoliberalismo, sinó su mutación, su adaptación al contexto, su maleabilidad, y su apropiación por otros discursos que no le correponden. Por eso obtienen un caudal de votos inexplicable, insostenible desde cualquier pensamiento racional. Se han adueñado de las premisas progresistas, nos hablan de educación, de salud, de justicia, de república, de democracia, de estado, de jubilaciones, de trabajo, ocultando su verdadera cara, escondiendo su identidad nefasta. Por eso es un "progresismo de derecha", que de igualitario y novedoso solo tiene el verso, ya que en los hechos rápidamente sacan a relucir sus cualidades ortodoxas y conservadoras.


Sus candidatos suelen de ser de cara bonita, de buenos modales, de elegante apariencia, y de buena presencia. En fin, no demos vueltas, son como Macri y De Narvaez (bueno, este tiene un tatuaje bastante grasa). No obstante, los principios de "tipo común" se esfuman a la hora de gobernar, apelando ellos a sus más oscuros valores, el del individualismo, el de la apatía, y el del despotismo.


Pero dejando de lado sus títeres, que al cabo son meros personalismos de turno, debemos ocuparnos del modelo en sí, si es que podemos calificarlo como "modelo". Digo esto porque el neoliberalismo es una mentira, creada sobre supuestos económicos que son incomprobables. A modo de ejemplo, fijémonos el supuesto de "la mano invisible", o el de la flexibilización laboral, o el de la oferta y la demanda, o el sistema de derroche, entre otros. Todos ellos construídos como justificaciones mágicas para sostener al invento neoliberal que satisface a muy pocos. Basta raspar un poco a algún defensor de la libertad mercantil, para que culmine todos sus argumentos en un "porque es así". Con esto justifican cualquier tropiezo del sistema, cualquier desfasaje que pueda ocurrir. Este parece ser el decálogo teórico del neoliberalismo.


Sus respuestas a la marginalidad, a la pobreza, a la exclusión y al desempleo, son simples razonamientos "lógicos", con responsabilidad reprochable a los agentes que componen la comunidad. "El que es pobre no ha sabido aprovechar sus oportunidades, ha escogido un camino equivocado, y por eso ha fracasado. Por otro lado, el rico, ha comprendido el juego de las oportunidades, y ha maximizado su esfuerzo en aras de alcanzar su riqueza".


El sistema neoliberal no reconoce al Estado, siquiera en la medida en que lo hacía el liberalismo de origen, el ingles. Atomizarlo como institución de salvaguarda del mercado, es la potestad que sus teóricos parecen atribuírle. Ni regulador, ni interventor, ni contenedor; el estado es una rueda de auxilio que opera ante los inconvenientes de los privados.


Reducir el concepto de público a tan escasa aplicación, es la perfecta solución que encontraron para saquear a países como el nuestro. Sin estado no hay control para la especulación mercantil. No es casualidad que durante los gobiernos neoliberales hayan desaparecido decenas de miles de industrias, que optaron por cerrar sus puertas y congelar el dinero en un plazo fijo que ofrecía ganancias más convenientes.


Tal destrucción productiva fue causal de varias consecuencias. En primer lugar, ha fragmentado a una masa obrera que se encontraba homogenea y firme. Tercerizar la economía conlleva a acabar con el concepto de obrero, con los conflictos laborales. Los conflictos no son una cualidad intrínseca de los neoliberales. No hay conflicto donde no hay estado ni obreros. No se discuten salarios, no hay marchas, no hay paros, no hay paritarias, etc. Un país solo se contruye y se vuelve más igualitario con puja de intereses, que son reguladas por la institución pública. Desnutrir a una sociedad de conflictos, es necesariamente convertirla en una masa sumisa e influenciable.


Pero ello no se logra solo con una desindustrialización, sino que es requisito indispensable para que el plan surta efectos, despolitizar al pueblo. En este sentido, padecimos a la par de un explicito saqueo industrial, un sutil bombardeo mediático corporativo que afectó sensiblememente la condición del individuo; pasó de ser un obrero productivo a ser un consumidor de frivolidad. ¿O acaso esto no tuvo su correlato en la instalación de cientos de centros comerciales "malls" e hipermercados que sirvieron de factor determinante para cambiar el perfil del ciudadano?


En fin, resumiendo, el neoliberalismo es un sistema que claramente beneficia a los que tienen más, a los que marcan la cancha, a los que imponen su propio juego. Un oscuro "modelo" sustentado en supuestos falseables, que opera como un incesante desarticulador de lo público, de lo masivo, de lo conflictivo, y que se ve legitimado por una inagotabole fuente de ciudadanos consumidores.


Dicho, esto, solo espero que llegue el domingo. No para meter en el sobre una boleta oficialista, sino para meter una gigantografía que diga Kirchner - Scioli, y llenarle de votos el proyecto al gobierno.


Sin más, gracias por leer.

2 comentarios:

  1. John, absolutamente de acuerdo. No veo la hora de meterle el voto en el tujes al Colo neoliberal.

    PD: ¿Y encima sos de Racing? ¡Que grande! ¡como está la blogósfera racinguista! :D

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  2. Excelente, hermano. Clarísimo,
    abrazo grande, el 29 a festejar para seguir...

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