miércoles, 3 de junio de 2009

LA MORAL DERECHISTA


(Artículo escrito por un amigo)

A lo largo de la historia argentina la religión católica a través de su institución fundamental, ha sido fuente y reserva moral, de las clases pudientes de la sociedad, tanto de la clase media como de la clase alta. Generando una serie de valores, jerarquizándolos, penetrando en el imaginario social para convertirlos en reglas socialmente reprimidas, siendo esas clases “jueces” o mejor aun, guardianes de esa moral, en conjunto con los miembros de la mas alta jerarquía eclesiástica.

Ahora bien esos paladines de la moral, modificaron a lo largo de la historia esas reglas para que ellos no sean los reprimidos socialmente, incluso han permitidos conductas o las han ejecutado, que iban y siguen yendo en contra de las disposiciones que han defendido con vehemencia, a tal punto de jusficarlas para eludir la sanción. Esto es lo que se conoce como la doble moral. Así se permitía que un buen hombre de familia, cristiano, tenga 2 familias (a falta de una), reprimiendo no al buen hombre, ni a la familia respetada y técnicamente legitima, sino que la sanción era dirigida contra la familia ilegitima, contra los “bastardos” llegando al punto de dejarlos sin derechos, siendo una de las personas que lo sufrió la señora Eva Duarte. Estos renombrados caballeros, se jactaban y se enorgullecían prohibiendo cabarets, prostíbulos, y eran los primeros en ser clientes vitalicios o incluso en sacar algún beneficio del mercado sexual que tanto a las señoras de buen nombre y apellidos "importantes" -como si un apellido importe más que otro- les repugnaba. Así puedo enumerar infinidades de situaciones y casos hasta llegar al día de hoy con el caso Grassi.

Pero este fenómeno no se da en la argentina solamente, es un fenómeno de la derecha a nivel mundial. Pensemos en Sarkozy por ejemplo, exponente de la derecha francesa, ha llegado a decir en su discurso de campaña que el mayo francés, clara manifestación del pueblo francés pidiendo distintas reivindicaciones sociales, debía ser olvidado de la historia. No obstante, llega al poder con un discurso moralista, reivindicando volver a los valores morales que el “zurdaje” trato de exterminar, y demás cuestiones vinculadas, olvidándose que es inmoral conquistar un pueblo, explotarlo, incluso exterminarlo, matando no solo a mansalva sino también de hambre, para luego de todo eso negarles a los descendientes de los países africanos el derecho de ser ciudadanos franceses. Eso no es inmoral claro. Pero además de eso, este sujeto al poco tiempo de asumir se divorcia porque se le descubre tener como amante una famosísima modelo, que fue además amante de varios sujetos que ese señor y todos los guardianes de la moral tildarían de "inmoral drogadictos", "inadaptados sociales" y demás, como el caso de Mick Jagger (groso). Es más tiene la descares de hacerla primera dama. Señor Sarkozy ¿donde quedo el valor de la familia? ¿El valor del matrimonio? ¿El divorcio lo permite la iglesia hoy de repente? ¿No era que tener una amante o engañar a su esposa era algo malo para la sagrada institución del matrimonio?

Otro caso que podemos citar es del premier italiano Berlusconi, de quien son conocidos sus amoríos con menores de 18 años, engañando a su esposa públicamente, jactándose de la moral y criticando el ateísmo de los zurdos, haciendo demás barbaridades como expulsar a todo aquella persona extrajera o ser humano de su amada Italia.

Hoy en día en la argentina por supuesto, tenemos esta doble moral presente y en donde va a ser sino es en la derecha, la clase alta, la clase media, y la iglesia. Los señores Macri, De Narvaez y sus parásitos seguidores, tienen en su discurso proselitista el tema de la moral constantemente, como por ejemplo lo demuestra en su ultimo spot de campaña, con el tema del fraude, etc. Estos señores para no desentonar con sus pares del mundo también tienen una doble moral.

Hoy en día un simple tatuaje tiene una cierta condena social, no solo por la iglesia sino por cualquier persona con un grado de moral en su ser, sin despreciar a las personas que tienen un tatto, pero es así, por lo que representa en la sociedad careta tener un tatuaje. Hay que advertir como este señor De Narvaez trata cada vez mas de ocultarlo en sus imágenes publicas, cada vez que la moral está presente en su discurso, para tratar de captar toda esa masa de gente enorgullecida de ser moralista, sin perjuicio de la conducta que tengan.

Cerrando este articulo nada mas me queda por decir que no siendo un guardián de la moral, sino todo lo contrario, y hablando desde un lado objetivo, puedo decir que un tipo con un tatuaje no me puede hablar de moral ni de las buenas costumbres, alardeando y siendo una de sus principales estrategias de campaña.

1 comentario:

  1. no solo eso sino que fijate como se desligo del tema de la efedrina que tambien lo perjudicaba moralemnte con la clase burguesa y reaccionaria que lo va a votar pensando que es un bebe de pecho cuando en verdad es un flor de hijo de puta. JP

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