martes, 21 de julio de 2009

ELLOS NO VAN

Una vez más las patronales del campo dan la nota boicoteando un guiño presidencial hacia el sector.

Pueden juntarse con la iglesia, con los sectores opositores, pueden repartir leche en La Matanza y Córdoba, ir a comer a lo de Mirtha Legrand, dar conferencias de prensa, pasearse por cualquier programa político al que sean invitados, pero no pierden el tiempo en un Consejo Económico y Social planteado por el poder Ejecutivo como una herramienta democrática de discusión de ideas e intereses. No van, tienen otras prioridades.

Han manifestado que sólo asistirían en el caso de ser convocados en exclusividad, y no en conjunto con otros actores de la economía argentina. Esta absurda imposición se condice con la postura histórica de los sectores agroexportadores: nosotros, y nadie más.

También sostienen que la agenda debe ser abierta, de otro modo, afirman que será un dialogo de sordos. La "agenda abierta" del campo es un sinónimo lingüístico de la expresión "retenciones 0% para la soja", al igual que llamar "caja" al financiamiento estatal, o "saqueo de la plata de jubilados" a la recuperación y consecuente utilización de los fondos del ANSES. El vocabulario de la mesa de enlace también conceptualiza "ruralistas" a piqueteros, "campo" a los sojeros, "pueblo" a los caceroleros y "pelotudo" al ex-presidente. Ah, Biolcati ha llamado "cuidar la democracia" a realizar un golpe de estado en nombre de ésta.

Me sorprende sinceramente qué contentos deben estar los que producen carne y leche al observar la esquizofrenia y ambivalencia con que proceden sus representantes del sector, ante cada actitud del gobierno (errada o no) para mejorar la situación de éste actor económico, en un momentoque parece ser delicado para algunos productores rurales.

Para no aburrir, dejemos que Jose Pablo Feinmann, quien la tiene un poquito más clara que yo, haga un pequeño aporte al tema:

"La democracia es el gobierno de las mayorías con respeto por las minorías. Pero ninguna democracia perdurará si deja intocado el poder de las minorías que atentan contra la democracia. De las minorías que piden respeto cuando pierden el gobierno pero arrasan con toda oposición cuando lo conquistan. De las minorías del odio. De las minorías que odian la democracia porque saben que su perdurabilidad y fortalecimiento las anula.
La democracía de este modo, debe respetar las minorías. Pero solo a las minorías que respeten a la democracia. Deberá, por el contrario, derrotar a las otras: a las aliadas de las multinacionales, a las desestabilizadoras, a las que buscarán la instauración del estado pretoriano, a las que sólo viven y crecen cuando sofocan y entregan el país."
(El mito del eterno fracaso, pags. 137/138).
Sin más, gracias por leer.

3 comentarios:

  1. feinmann la tiene clara, seguramente, y estos zatrapas de la mesa de enlace me tienen la clara y la yema de los huevos re llenos..

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  2. Aca estoy cumpa, excelente tu blog, y muy clara tu posicion.
    No creas que por vieja te digo que aquella consigna que citas en otro post fue un error. Siempre es mala la violencia, venga de donde venga. Decia Peron; "a la fuerza brutal de la antipatria, le responderemos con la fuerza del pueblo organizado". Eso hace falta, militancia y movilizacion. Respaldar al gobierno democratido en la calle, apoyando cada accion positiva
    Saludos patagonicos

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  3. Un recuerdo emocionado a la Abanderada de los Humildes.
    Un día habrá de llegar la hora luminosa de los Pueblos.

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