lunes, 13 de julio de 2009

ES EL IMPERIO, ESTÚPIDO

¿Alguien puede comerse el verso de que a los repúblicanos, moralistas, institucionalistas, y democráticos partidos de la oposición les importa Moreno?

¿Alguien creé que les importa el Indec?

¿Alguien creé que después de "la mesa del dialogo" alguno saldrá a reivindicar la decisión de Cristina?

Me pregunto decenas de estos interrogantes a diario, y en ninguno encuentro una respuesta afirmativa. Vienen por todo amigos. No es Moreno, no fue Jaime, no es el Indec, no es Nestor, no fue Ocaña, no será Moyano, ni Scioli, ni el PJ, ni nada. Es Cristina. Es el país. Somos todos nosotros.

Cuando decíamos que venían por todo, eramos los locos. Hoy, es notable la cantidad de funcionarios públicos de la oposición que afirman "queremos que Cristina llegue a 2011". Hermano, ¡Ni tenés que decirlo, es lo mínimo que podés pretender!

No es joda ver como la historia se repite y los cipayos se aglutinan en pos de un golpe de Estado. Honduras es la antesala de un proceso cívico-militar que afecta -con sus distintos matices- a todo latinoamérica. El eje del desgaste consiste en augurar que son gobiernos ilegítimos, anti-democraticos, que avasallan las instituciones. Curioso, teniendo en cuenta que todos los gobiernos ganaron con amplias ventajas sus elecciones, y que en algunos casos, han vencido en más de diez sufragios.

Sin dudas, con una sociedad que vota "al que le cae bien", "al que no roba" (o al que habiendo robado al Estado por 30 años, ya no tiene necesidad de hacerlo), las formas parecen ser las que determinan una elección. Lo que se ve no son los modelos, sino sus packashings. Para el ciudadano medio, un "alica-alicate" tan inocente y espontaneo, denota un candidato con sentido común, despojado de ideologías, proactivo y pragmático. En cambio, un discurso de barricada, con marcha peronista y retórica setentista, supone un modelo encabezado por un loco que busca aislarnos del mundo, e imponer un sistema que se coma la institucionalidad democrática.

Como dije en el post anterior, no se equivocan, somos anti-democráticos, molestamos al establishment, que impone las reglas en la democracia burguesa. Al menos yo, me siento orgulloso de serlo.

La duda es, después del golpe del 28, ¿se puede hacer oídos sordos a la extorsión mediática? No creo que el gobierno salga bien parado si emprende este camino, lamentablemente. Necesariamente, hay que frenar el ánimo destituyente, enfriando la opinión pública, y empezar a trabajar en las bases construyendo una masa popular que legitime al gobierno, a la par de una impostergable mejora en la comunicación oficial.

Sin más, gracias por leer.

2 comentarios:

  1. muy bueno el post!!!
    estoy de acuerdo en que el trabajo que viene es de comunicación (cultural, decía derek) en nuestros espacios de acción cotidiana, de todo lo que este gobierno hizo y va a seguir haciendo.

    hay cosas que hasta las ignoramos quienes nos beneficiamos de ellas. Yo, por ejemplo, trabajo en el conicet y conozco poco de la agencia antes de los kirchner, pero una compañera me acaba de contar la miseria que ganaba años ha. Ahora podemos vivir dignamente como investigadores... lástima que muchos votaron al nabo de pino... hay que hacer militancia!!!
    saludos,
    paula

    ResponderEliminar
  2. Si, John Sunday, la verdad es que me dio laburo dar vuelta la W para hacer la M y cortar la d para sacar un c, etc todo bien retrucho como ese hijodeputa de macri que se gasta la guita en maquillar buenos aires y a los docentes los ignora, a las escuelas, ni qué decir los espacios que "Libera" de gente pobre.
    Gracias por pasar por el blog, y saludos desde burzaco.

    ResponderEliminar