sábado, 27 de marzo de 2010

LA VOLUNTAD DE LOS HIJOS DE NOBLE

Como venimos viendo, uno de los temas que aparecen como oferta de moda televisivo-informativa en algunos medios de comunicación, es el caso de los hijos (dándole el beneficio de la duda) de Ernestina Herrera de Noble. En consecuencia, los operadores del establishment, buscan instalar un argumento en defensa de la directora de Clarin, que se arraiga fuertemente en la opinión pública: Los hijos de Noble tienen derecho a seguir siendo quienes creen ser.

Este fundamento, es un mero comodín del sentido común. Quedá bien decirlo, y pensarlo parece bastante noble (si si, es un doble sentido), si se tiene en cuenta que el Estado al investigar, está avasallando la voluntad de quienes son las víctimas principales del caso: los hijos de Ernestina.

Ahora bien, esta verdad ya anunciada desde los operadores funcionales a Clarín, carece de todo tipo de asidero y sustento empírico. Una vez más, observamos como el "sentido común", siempre viciado y condicionado por patrones culturales emanados de los medios de comunicación, no alcanza para otorgar al caso en concreto una solución racional. En adelante, explicaré las razones.

Abusando de la síntesis, permítanme resaltar muy burdamente que a partir del Siglo XII o XIII, en Europa aparecen los Estados modernos, con la instauración del sistema capitalista. En consecuencia, en materia penal, el soberano es expropiador de los conflictos entre los particulares, quienes ceden al mismo la potestad para monopolizar el uso del poder punitivo, en su rol de "castigador" y de "investigador". De modo tal, que la voluntad de juzgar y averiguar una verdad penal está únicamente en manos del Estado, quien utilizará los medios necesarios a su alcance para cumplir con su atribución.

Esta idea neurálgica de la cuestión, se sostiene hasta el día de hoy. Si bien ha mutado el tipo de procedimiento que el soberano utilizará (inquisitivo, acusatorio, mixto), sigue siendo el Estado el único legitimado para averiguar una verdad penal, en toda la legislación occidental. Argentina, no es la excepción.

Así las cosas, en la actualidad, los delitos por regla general -salvo excepciones específicas- son de acción pública; esto significa basicamente, que ante una denuncia o ante la flagrante comisión de un delito, el Estado, a través de sus órganos y funcionarios, debe proceder a investigar hasta encontrarle una resolución penal al caso. Ello, independientemente de la voluntad de la víctima. No sé si hasta aquí ha quedado claro: de no intervenir, el Estado sería cómplice de un delito, situación ésta contraria a la idea de Estado de Derecho.

Supongamos el simple caso en que a uno de nosotros nos roban el vehículo en la vía pública, y el hecho es observado por un funcionario policial. En este supuesto, el policía, no nos consultará qué interés tenemos en que el Estado proceda a intervenir en el hecho. Simplemente, procederá de oficio, independientemente de nuestra voluntad. Uno, como víctima, no tiene más que colaborar con la Justicia ante cada diligencia que ésta requiera. Si en un delito a la propiedad, uno como damnificado, carece de voz y voto a los efectos de impulsar la investigación judicial, ¿que imaginan que debe ocurrir ante un delito de tal gravedad como el que se le imputa a la Sra. de Noble?

Por último -juro que puedo extenderme mucho más-, no crean que el derecho a la identidad por ser un derecho personalísimo se encuentra ajeno a los alcances del Estado. En el caso en concreto, la identidad está viciada de una manera grave, y lo que es aún peor, es que el vicio es obra de un funcionario público. Por lo tanto, no sólo el derecho a la identidad no es tal ya que hay un vicio originario en ella, sino que además el Estado no puede bajo ningún concepto ser cómplice de un delito del que fue autor mediante uno de sus agentes. He aquí, una doble responsabilidad pública para resolver el presente caso.

Al cabo, amigos lectores, vemos como el sentido común no puede tener lugar en este tipo de casos, ya que resulta ser un argumento carente de justificación histórica, legal, y empírica. Como vimos, la intromisión del Estado por encima de la voluntad de las víctimas, no es un capricho K ni una posición autoritaria del gobierno, sino que obedece a una conducta pública que se ha constituido en el siglo XII y que sobrevive al día de hoy en todos los procesos penales.

Sin más, gracias por leer.

miércoles, 24 de marzo de 2010

MEMORIA

Es importante este día. No demos vueltas, ni hablemos de partidos, ni de posiciones ideológicas, ni de quien tuvo más huevos para hacer la revolución. El día merece respeto. Las madres merecen respeto. Las abuelas, los padres, los hijos, los hermanos, los primos, los amigos, etc., todos ellos merecen respeto. Ni hablar los desaparecidos, los exiliados, los sobrevivientes, los torturados, los combatientes, los muertos. Absolutamente todos merecen respeto.

Y somos tan respetuosos, que a los militares los juzgamos con Juzgados y Tribunales. Permitimos que tengan una defensa, que ofrezcan testigos, que cuenten su versión, que no sean sometidos a un castigo físico. Les permitimos un debido proceso que no avasalle con ninguna garantía constitucional. Si, constitucional. La misma constitución que ellos violaron, y el mimo republicanismo que hoy nos desconocen a nosotros.

Permitimos que sostengan una ideología, que la promuevan desde canales de información, y que la expongan en su alegato con total liviandad.

También les permitimos que vivan, que muchos de ellos gocen de libertad y tantos otros la hayan usufructuado durante tanto tiempo. Como si fuese poco, sus amigos y familiares saben donde están. Somos tan democráticos, que permitimos que sus hijos -a los que tampoco les negamos el derecho a desconocer quienes son en realidad- conozcan donde están alojados sus padres (¿padres?), de qué se los acusa, y puedan ir a visitarlos cuantas veces quieran. Permitimos que éstos se organicen, convoquen a marchas, y ocupen cargos públicos. Mierda! Somos tan buenos que hasta los dejamos presentarse a elecciones!

Lo que no nos permitimos es bajar los brazos. Está prohibido olvidar, claudicar. Y recordar no es conocer el feriado, repetir la fecha, o haber leído o visto alguna vez algo relacionado a la trágica dictadura. Recordar es mucho más que eso. Consiste en sentirlo, en repudiarlo, en marchar, en expresarlo. Tampoco alcanza con saber bien quienes fueron los militares, ni quienes somos nosotros mismos.

Resulta necesario entender que la cosa no empezó con los desaparecidos ni terminó cuando devolvieron las urnas al pueblo. Acá no hubo un genocidio político - social y nada más. Hubo un genocidio industrial y económico, del cual subsisten células activas que al día de hoy no hemos sabido eliminar. Las minorías elitistas que diseñaron, sostuvieron y avalaron el golpe de Estado, son las mismas que hoy bregan por restaurar el orden conservador y destituyente en la Argentina. Por detrás del poder militar subyace el poder económico, y no a la inversa. Hay democracias más lesivas que gobiernos militares.

Una democracia del pueblo no puede ser contemplativa con éstas minorías que mutan según la coyuntura política de la época. Han sido fraudulentas, militares, neoliberales, y ahora se disfrazan de republicanas. Hoy se ponen el traje de la democracia, y salen a contrastarla con un modelo autoritario. Piden "no violencia" y "memoria" en contraposición a lo que exigen los sectores militares. Sin embargo, su discurso es una mera regeneración de su posición ideológica, que sólo busca reafianzarse en la escena política mediante canales de información que operan de modo funcional a sus intereses.

Los 30 mil desparecidos son una bandera de lucha y memoria, y una herida abierta que será imposible cerrar. Pero debemos ser conscientes de que ya no nos alcanza con recordarlos, porque el enemigo ha mutado, encontrando caminos que lo conducen a una apropiación inminente de nuestros avances.

El ejercicio de la memoria no es sólo recordar a los nuestros, sino también reconocerlos a ellos.

Sin más, gracias por leer.
Nacho / John Sunday.

jueves, 4 de marzo de 2010

El MPB con el Gobierno Nacional & Popular

Ante el golpe de mano, viciado de ilegalidad y con clara intención destituyente, consumado el día de ayer en el Senado de la Nación y ante el evidente desprecio de ciertos sectores político/mediáticos por la representación popular, el Movimiento Peronista Bloguero exhorta al Vicepresidente Julio Cobos y a los demás dirigentes opositores que perpetraron la acción de ayer, a retornar de inmediato a la normalidad institucional.

Hasta que esto no ocurra, el MPB permance en estado de alerta y movilización permanente, con el propósito de defender al gobierno popular, a la democracia nacional y a la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner.

MPB

(Movimiento Peronista Bloguero)

miércoles, 3 de marzo de 2010

CARETAS

Yo no se si en 2011 votaré a Kirchner, a Scioli, a Cristina, o a Anibal. De lo que estoy seguro, es que jamás en la puta vida voy a votar a esta "oposición". Y no me refiero a la UCR, al PRO, o al "peronismo" disidente. A ellos jamás los votaría, no necesito publicar una entrada en el blog para hacérselos saber, ustedes conocen mi postura. Me estoy refiriendo a los traidores hijos de mil puta socialistas, a Pino Solanas, a Lozano, a la izquierda que fue a la marcha de los sojeros, a los "radicales K", al ARI, y a todos esos gorilas soretes que son capaces de dejar la institucionalidad argentina en el umbral del apocalipsis antes que reconocerle una porción de poder a un gobierno peronista, y prestan su discursito menti-progre para cederle terreno a la derecha.

Lo que se ha hecho en el senado es un insulto a la ciudadanía que ha votado como primera fuerza al kirchnerismo. La hipótesis de "7 de cada 10 argentinos le dijo que no a Kirchner" se ha convertido en un axioma de constante aplicación por la dirigencia opositora, exacerbada por el discurso desgastante y deslegitimante de los grupos Clarin y Vila.

Dan asco. En su provincia se matan, y nos hacen creer que parten de ideologías incompatibles, cuando en realidad pueden componer una postura homogenea con tal de limitar las potestades del oficialismo. Se llenan la boca hablando de república e institucionalidad para derogar un decreto emanado CONSTITUCIONALMENTE por la Presidenta de la Nación, pero pueden negociar con el principal saqueador de la Argentina (la rata) un boicot político irracional y caprichoso, olvidando -si es necesario- que el mismo ha basado su gobierno en decretos de necesidad y urgencia.

A partir de hoy la principal fuerza del senado será un reclutamiento de opositores vendepatria, que aseguran tener como punto de unidad su vocación por defender la democracia y su espanto por las políticas oficiales; mientras que la MAYORITARIA FUERZA POLÍTICA deberá conformarse con ser minoría en absolutamente todas las comisiones que conforman la cámara. Es tristemente inédito que el oficialismo, teniendo 35 de 72 senadores deba resignarse a contar con 12 de las 25 presidencias. ¿De qué sirve tener 12 presidencias si a pesar de ello no se cuenta con mayoría en ninguna comisión?

Resulta sin dudas una tomada de pelo, un insulto al propio sentido común, y una actitud obscena y canalla sobre la tradición histórica del congreso. Esto es un capricho incomprensible, sostenido por una inmensidad de boludos que no logran ver un poco más allá de su antikerchnerismo. Así es la "oposición" que tiene la Argentina.

Y esto no es no aceptar una derrota. Por mi parte, pueden irse a la concha de su madre.