domingo, 31 de octubre de 2010

LAS DOS PLAZAS

En una había violencia, en la otra reinaba la paz…

En una hubo un helicóptero, en la otra un aluvión…

En una había desesperanza, en la otra un vacío…

En una pedíamos en “que se vayan todos”, en otra que vuelvas…

En una había armas y pañuelos, en la otra hubo flores y banderas…

En una hubo sangre, en la otra lágrimas…

En una perdíamos un presidente, en la otra un líder…

En una no había trabajo ni comida, en la otra trabajadores y jubilados…

En una no había futuro, la otra estuvo repleta de jóvenes…

En una hubo un cadáver político, en la otra sólo un féretro…

En una no teníamos presidente, en la otra no tenemos vicepresidente…

En una reclamábamos, en la otra agradecimos…

En una había hambre, en la otra un hombre…

En una nos abandonaban, en la otra nos reencontramos…

En una apareciste, en la otra te fuiste…


Que en paz descanses, compañero Nestor K.

jueves, 28 de octubre de 2010

LA MAQUINA DE CONSTRUIR


Todavía me acuerdo, aunque apenas tenía 16 años y una virgen actividad política, como fue el día en que asumiste. Maravilloso, no sólo por lo que representa la asunción de un presidente, porque en todos los rincones de la Argentina se respiraba un aire distinto, se gestaba un lazo entre el hombre argentino y la política que había sido anulado después del año ’55, y después de ese lapso de esperanza que supo despertar el gobierno de Alfonsín.

En casa todos te mirábamos, y si bien las cosas no venían constantes ni predecibles, confiábamos en que vos ibas a ser diferente a los demás, era momento de cambiar un poco la lectura de país que veníamos atravesando. Un apellido extraño, un hombre sin una estética fashion para esta sociedad volcada a los valores de consumo, sin hablar en inglés ni prometer una alianza con los países en serio, asumía la función de transformar la Argentina..

Jamás voy a olvidarme de la patada en el culo que le metiste a Bush y su ALCA. Imposible olvidar el adiós al FMI, o la orden que le diste a aquel soldado de bajar el cuadro de genocidas. Las madres, las abuelas, todas ellas empezaron a sentir por fin que las cosas cambiaban en la Argentina. Lo mismo sentimos todos con la renovación de la Corte Suprema, y la consecuente nulidad de los indultos de la impunidad y la apertura de los juicios de DDHH en todo el territorio nacional.

El único índice que subía era el del PBI, mientras que los de la pobreza, los del riesgo país, los de la desocupación, que eran los que tanto nos dolían antes de conocerte, se desplomaban por el piso a una velocidad desconocida para todos nosotros. No me quiero olvidar en este breve e injusto repaso de la región, de la relación con los mejores pueblos del mundo: los que son como uno. Con vos nos enamoramos de todos los países de latinoamérica, y empezamos a ser la envidia d el resto del mundo. En lugar de aliarnos con los que hacen guerras, saquean recursos, y aplican recetas macroeconómicas desfavorables para los pueblos, nosotros nos abrazamos con los morenos de la región.

Los jubilados, los docentes, los niños, los universitarios, los industriales, los sindicatos, los empresarios, los trabajadores, los discriminados, los extranjeros, los del campo, ¿Quién puede decir que no te debe respeto Nestor? ¿Quién puede no agradecerte hermano? Te critican por fanático Nestor, no por timorato ni cagón, ni por indeciso, sino por fundamentalista de tu modelo.

Nos enseñaste de todo Nestor, incluso, que había una maquina de impedir dispuesta a todo. Aprendimos que el peronismo no estaba muerto, y que la palabra política tenía un concepto más profundo que la banalidad con la que nos la presentaban Nos mostraste que hay un periodismo mezquino, traidor, y capaz de destruir la Argentina con tal de no dejar avanzar tus ideas.

Estoy partido al medio hermano, nos enseñaste muchísimo, aunque hay algo que no se si aprendimos Nestor: a vivir solos, sin vos.


Gracias por todo Nestor Kirchner, y muchísima fuerza Sra. Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner.